Cargando...


Un molde de 24cm donde el equilibrio es la clave. La base es una masa quebrada bien crocante que sostiene un curd de limón súper cremoso, con ese sabor cítrico justo que refresca sin empalagar. Lo terminamos con un merengue italiano sedoso, con el dorado exacto y la consistencia perfecta. Olvidate de esos rellenos que parecen gelatina o gustos artificiales; acá la textura y el sabor de la fruta de verdad se sienten en cada porción.